Máquina Virtual Windows para gaming (IV – creando la VM)

25 agosto 2017

Índice

Llegados a este punto, procederemos a crear la VM e instalar nuestro Windows, buscando el máximo rendimiento posible. Este punto es aplicable a cualquier VM que queramos instalar, utilizando KVM como hipervisor.

En primer lugar, abriremos el software “Gestor de máquinas virtuales”, o virtual-manager. Es una interfaz bastante simple; encontraremos que no hay tantas opciones y facilidades como con VmWare o VirtualBox, pero así se optimiza el rendimiento.

Abajo veremos los hipervisores instalados (en nuestro caso, Qemu/KVM; si tuviésemos instalado Xen, también aparecería) y las máquinas asociadas. En mi caso tengo ya una creada, pero no le haremos caso. Creamos una nueva en el icono correspondiente y seguimos el asistente escogiendo las opciones adecuadas:

Necesitaremos una imagen ISO de Windows. Se puede descargar de aquí, la instalación se puede hacer sin activarla y dejaríamos eso para cada caso particular (yo sí tengo una licencia de Windows, pero como es obvio no la voy a publicar)-

Pulsando en “explorar” se nos abre el gestor de volúmenes de almacenamiento, una herramienta interesante y sencilla de manejar. Por ahora simplemente buscaremos la ISO y la seleccionaremos:

En el punto siguiente, escogeremos RAM y número de núcleos disponibles para la VM. En mi caso le doy 4GB y 2 núcleos, pero queda a elección de cada cual.

El siguiente paso también es importante, se trata de decidir dónde vamos a instalar nuestra VM. Tenemos muchas posibilidades:

  • Fichero especial de imagen de disco duro con el tamaño que estimemos oportuno, al estilo de otros hipervisores
  • Particiones LVM, que facilitarán enormemente la creación de “snapshots” y mejorarán mucho la seguridad.
  • Dispositivos físicos, buscando el máximo rendimiento (aunque la seguridad queda en un segundo plano)

Yo me he decantado por usar un dispositivo físico, un disco SSD de 120GB, para obtener el mejor rendimiento posible.

Llegamos finalmente al último paso del asistente, y es importante marcar la casilla “Personalizar configuración antes de instalar”.

Pulsando finalizar nos sale ya la configuración de la VM. En esa primera ventana podemos escoger las opciones para el Chipset y BIOS de mi VM. Para nuestro objetivo final, necesitamos escoger la UEFI, tal y como hago yo en la captura. El chipset podemos dejarlo como está (i440FX).

A continuación, pulsamos “aplicar” y seguimos bajando por las pestañas. Podemos dejar las “cpus lógicas” como vengan por defecto o ajustarlo a nuestro gusto. Lo que debemos cambiar es el modelo de CPU; usaremos el “host-passtrough”; habrá que ponerlo tal cual a mano porque no aparece en el desplegable.

La siguiente opción que deberíamos modificar es la del disco duro. Ahí yo escogería VirtIO para los drivers, con el fin de optimizar el rendimiento para máquinas virtuales.

También hemos de añadir una unidad de CDROM virtual adicional, para incluir los drivers de VirtIO en la instalación del sistema. Para ello, nos vamos a “agregar hardware”, luego a unidades de almacenamiento y finalmente buscamos la ISO previamente descargada.

Pulsando finalizar, este dispositivo queda instalado como una unidad extra de CD en nuestra VM. Cuando instalemos Windows hemos de acordarnos de ello, ya que si no, seremos incapaces de detectar el disco duro.

También modificaremos el otro “lector de CD” para que albergue la ISO de instalación de Windows, previamente descargada:

A continuación, pasamos a la conexión de Red. Ésta debe conectarse a través de nuestro dispositivo “puente” br0, previamente configurado.

Si lo dejamos tal y como está en la captura, necesitaremos cargar manualmente los drivers de VirtIO en Windows, una vez esté instalado. No es más que instalar unos drivers, no vamos a entretenernos en eso. Recomiendo que sea así para aprovechar la velocidad máxima de nuestra red local.

Por último, habilitamos las opciones de arranque para que podamos arrancar la máquina con la ISO de Windows, guardamos y arrancamos la VM.

Más adelante nos encargaremos de la gráfica, dispositivos, etc… Ahora mismo, sólo vamos a instalar Windows y configurarlo adecuadamente.

Vemos a Windows lucir así:

Ahora podemos añadir los dispositivos “extra” que vayamos a necesitar. En nuestro caso, será la tarjeta gráfica que previamente hemos puesto en “passthrough” con ayuda de VFIO o PCI STUB. Si no hicimos previamente ninguna de estas cosas, este punto lo podemos obviar y empezar a trabajar con nuestra máquina.

Para ello, pulsamos en la configuración de nuestra máquina en “Agregar Hardware” (preferiblemente con la máquina apagada, en este caso al menos) y buscamos en los dispositivos PCI cuál vamos a añadir.

Captura de pantalla de 2017-09-03 13-04-29

Vemos en la captura que aparecen tanto la gráfica (AMD Radeon R7) como su “pareja de baile” para el audio HDMI, justo debajo. Añadiremos los dos dispositivos, y vemos que efectivamente están en la máquina:

Captura de pantalla de 2017-09-03 13-06-04

En la próxima entrega, nos encargaremos de la conexión “remota” y de la tarjeta gráfica, entre otras cosas (comodidad de manejo, configuración de E/S, dispositivos…).

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4 comentarios to “Máquina Virtual Windows para gaming (IV – creando la VM)”

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